Ha nacido una estrella: Rigoberta Bandini

Cómo la conocí…

Corría el uno de octubre del 2020 cuando en el programa de radio en el que servidor colaboraba BE XL Magazine de Artegalia Radio, mi queridísimo Chus, que en paz descanse, me enseñaba algo que descubría esa semana y le pareció que me iba a encantar, y claro, como no podía ser de otra manera la flipé mucho, muchísimo, era la hostia, diferente, transgesora, brutal… Al día siguiente el video ya estaba en el blog con este título: «Video RIGOBERTA BANDINI «In Spain We call it Soledad» OJO que la peta, in Spain y out!!» Pues eso, que la petó rollo vini vidi vinci y mucho, dentro y fuera de nuestras fronteras, con la que ya se ha convertido en un himno de la música Indie de nuestro país y tema elegido para abrir con sus conciertos con su: «Hola, hola, Hello»

Mi amor por Paula Ribó y su alter ego Rigoberta Bandini fue inmediato, a primera escucha e incandescente, la obsesión por su rollo fue exagerada hasta para mí, que soy un tanto obsesivo para la música Indie. Pero lo de esa chica desconocida hasta entonces por todos, conocida por pocos y en un año y con una meteórica carrera se convertía en una cantante de las imprescindibles en cualquier festival de verano, llegarían las entrevistas en la tele y mucho más. Éxito a éxito iba ganando adeptos y fans, al tiempo detractores, pero lo más importante es que no deja a nadie indiferente con sus composiciones, marcándose himnos que con el tiempo habrán de ser generacionales y petando allá donde va con un espectáculo cada vez más consolidado y conseguido, aunque de eso vamos a escribir más adelante.

Su rollo…

Nacida en el 90 como persona y en la pandemia como artista. Cantante y compositora, cuyo primer video «In Spain we called Soledad» se rueda en casa, como todo lo que se rodaba en pleno confinamiento.

Su mezcla de estilos la hace diferente a las propuestas a las que estamos acostumbrados, juega mucho con la electrónica y nada entre el pop y el electro como cristo sobre las aguas. De unas fantásticas letras, siempre con mensaje y contenido, qué decir de canciones como «Two Many Drugs» que parece una balada y poco a poco va in crescendo y te hace volar, de Perra, tan bailable, tan sumamente divertida, de la universal ya «Ay mamá» himno sin duda para la posteridad, la superbailable «In Spain we called Soledad» que tantos y tantos remixes ha inspirado y no es para menos la verdad.  O la fabulosa «Deja que Cristo baje»…

Me transporta a un rincón exquisito, a un lugar en el que cierro los ojos y bailo, disfruto, lo paso bien, con o sin cascos, en sala o festival, en audio o en video, escuchar a Rigoberta es siempre sinónimo de placer para el que os escribe. Gracias por compartir con nosotros vuestra música, vuestra energía positiva y vuestra pasión por la música. #MiRolloesRigobertaBandini

La progresión…

La primera vez que la vi en directo fue teloneando a nuestros queridos Ladilla Rusa en el muelle 12 de Alicante el 22 de mayo del 2021. Iba al concierto con unas expectativas tremendas que supo cumplir con creces, quedé sencillamente maravillado por su buen hacer y su humildad. Nos decía muy tímida: «joder, cuántos sois» y realmente parecía impresionada, sobre el escenario solo cuatro personas, la base de la banda, el núcleo duro, Paula, su prima Belén a las voces y coros, su pareja Esteban a las teclas y el hermano de Belén, también primo de Paula, Juan a la percusión. Pero si vi ya lo que confirmaría más tarde, que es lo de puta madre que lo pasan encima del escenario, como disfrutan y como acaban desatados corriendo por todo el escenario, bailando, saltando y riendo como niños, transmitiendo un buen rollo al público realmente admirable. Ya vi que no era su frontwoman y ya, sino que eran cuatro y cosa de todos era el asunto, he de reconocer que en la canción «Perra» me enamoré profundamente de Belén 😛

La segunda vez que los vi fue en el Festival de Les Arts de Valencia, en noviembre del año pasado, donde se denotaba una progresión exagerada, en su sonido, en su cantidad de repertorio y en la puesta en escena, ya empezaban a aparecer bailarinas en el escenario y una coreografía más trabajada. Se les veía mucho más afianzados, con más tablas y con una soltura desatada.

Llegaría más tarde Eurovisión y la locura mediática, tongo o no, no voy a entrar, anécdotas, Vamos Rigo, y otras… que trajo consigo el espaldarazo definitivo a su carrera, el tema «Ay Mamá» de repente se había convertido en un icono, en una seña de identidad y no es para menos, ya que toca un tema que a todxs nos toca la patata, como es la mamá de uno y lo toca tan maravillosamente bien que es imposible no enamorarse de ella y su rollo…

Y apareció en un nuevo bolo, llegó otro escenario grande, de nuevo en casa, en Alicante, el Spring Festival y claro, petó de nuevo, hora de máxima audiencia, público abarrotando el recinto, y el show a nivel máximo, tonterías ya las justas, un espectaculo de luces y sonido tremendo, colorido, muy visual y de bella fractura, sin duda ha llegado al techo, es una estrella de las que más brillan en el panorama de nuestro Indie nacional.

 

 ¿Dónde llegará?

Pues solo el tiempo lo dirá claro. La opinión de este humilde flipaillo que os escribe, que a lo más alto, por supuesto. Y merecidísimo además, porque es una pasada, todo lo que hace, sus letras, esas rabiosas melodías, ese trasfondo siempre presente y ese descaro en contárnoslo, la hacen un ente de esos que bajan a la tierra para entrelazarse con los mortales y hacernos disfrutar como enanos de su talento y su buen hacer.

Muchas, muchísimas gracias Rigoberta Bandini por ser y estar, por hacer mi vida más feliz y por darme grandes momentos musicales. Un abrazo #MiRolloesRigobertaBandini #SiempreUnAbrazo

Dao