Maximiliano Calvo vuelve con “Terapia de grupo”, un doble disco para escucharse por dentro

Maximiliano Calvo

Hay regresos que no buscan hacer ruido, sino poner orden por dentro. El de Maximiliano Calvo es uno de ellos. Tras un tiempo de silencio y transformación personal, el músico argentino afincado en Madrid publica Terapia de grupo, su esperado regreso en formato largo… y no de cualquier manera: un álbum doble pensado para escuchar sin prisas, como quien se sienta a sanar.

Lejos de la idea de “disco acumulativo”, Terapia de grupo funciona como un proceso completo. Dos caras, muchos estados de ánimo y una sensación constante de honestidad radical. Aquí no hay pose: hay vida.

Un disco hecho desde la limpieza y el control total

Para Maximiliano, este trabajo marca un antes y un después. No solo porque sea su primer disco creado desde la sobriedad, sino porque también es el primero que produce íntegramente él mismo, tocando todos los instrumentos y tomando cada decisión creativa. Dos años intensos de su vida quedan reflejados en estas canciones, atravesadas por la gratitud, la vulnerabilidad y una lucidez poco habitual.

Aunque el disco nace desde un impulso muy personal, no ha sido un camino solitario. En Terapia de grupo aparecen voces y presencias que suman sin eclipsar: Iván Ferreiro, Maria Rodés, RENEE, Marcel Bagés, El Chacal y hasta el actor Leonardo Sbaraglia, cuya reflexión fue clave en el origen de Welcome to Plastic World, uno de los temas más significativos del álbum, gestado en casa de Ferreiro.

Los Monstruos: compañía, proceso y salvación

Maximiliano Calvo

Si hay un elemento que atraviesa todo el universo del disco, esos son los Monstruos.

No queda claro si son imaginarios, simbólicos o muy reales, pero lo cierto es que han acompañado a Maximiliano durante su proceso de rehabilitación y forman parte activa de esta etapa creativa. Tanto, que incluso aparecen paseando por algunos de sus videoclips.

Lejos de asustar, los Monstruos aquí protegen, sostienen y recuerdan. Son parte del relato y también de la sanación.

Un recorrido musical y vital sin atajos

El viaje que propone Terapia de grupo no es solo sonoro, también es emocional. Tras Una temporada mala, llegaron canciones que funcionaban casi como mantras: De mí también me puedo salvar, Media maratón, Años 70 u Ok para el amor. Piezas que hablan de resistencia, recaídas, refugio y esperanza, siempre desde un pop que mira al pasado sin nostalgia vacía.

Mientras componía y grababa, Maximiliano también se volcó por completo en su rehabilitación. De ahí surgió uno de los capítulos más potentes de esta historia: una gira por centros de rehabilitación y cárceles, inspirada en Johnny Cash, donde la música se convirtió en herramienta de acompañamiento real. La experiencia fue recogida en una emotiva pieza emitida en La 2 de TVE.

Un nuevo comienzo, ahora sí

Hoy, con el disco fuera y una etapa luminosa por delante, Maximiliano Calvo vuelve limpio, consciente y esperanzado. Terapia de grupo no es solo un doble LP exuberante y cuidado: es la prueba de que el pop puede ser refugio, espejo y abrazo.

A veces, escuchar un disco también es una forma de cuidarse. Y este lo pide a gritos.

La entrevista en Mi Rollo: Maximiliano Calvo frente al espejo (y sus Monstruos)

Hablamos con Maximiliano Calvo en un momento delicado y luminoso a la vez. La conversación gira en torno a Terapia de grupo como obra, pero también como proceso vital: crear para no esconderse, compartir la herida sin romantizarla y asumir que sanar no es borrar el pasado, sino aprender a convivir con él. Entre canciones, MONSTRUOS, referentes y escenarios poco habituales, Maxi se muestra despierto, vulnerable y agradecido.

Sin desvelar la entrevista completa, aquí van cuatro detalles clave de lo que compartimos con él:

  • El disco como herramienta, no como producto
    Maximiliano nos habla de Terapia de grupo no como un álbum más, sino como algo que necesitaba hacer para sostenerse. La idea de “primer disco limpio” aparece ligada a responsabilidad, control creativo total y a enfrentarse a sus propias resistencias sin atajos.

  • La dualidad constante: antes y ahora
    El formato doble no es casual. En la charla surge varias veces esa tensión entre quien fue y quien está aprendiendo a ser. No como una ruptura radical, sino como un diálogo incómodo pero necesario entre dos versiones que conviven.

  • Los MONSTRUOS dejan de ser enemigos
    Lejos de funcionar como metáfora oscura, los MONSTRUOS aparecen en la entrevista como compañeros de camino. Hay un punto clave en el que deja de luchar contra ellos y empieza a caminar a su lado, algo que atraviesa tanto el relato visual como el emocional del disco.

  • La música fuera del circuito habitual
    Uno de los momentos más potentes de la conversación llega cuando habla de llevar sus canciones a centros de rehabilitación y cárceles. Tocar para personas que no te miran como artista, sino como alguien que entiende su lugar, cambia por completo la forma de estar en el escenario… y de entender para qué sirve una canción.