Con “Miguelito Sabotage”, Lapsus Planck cierra su EP Vado Permanente y lo hace por todo lo alto: con un personaje que encarna a la perfección la frustración, la impotencia y el hartazgo de toda una generación. El cuarteto madrileño, formado por Txema, Pesto, Juan y Carlos, lleva desde 2019 combinando riffs afilados con una visión del rock contemporáneo cargada de rabia, psicodelia y mirada crítica. Y esta vez han dado en la diana. Te lo contamos todo aquí, en Mi Rollo.

LAPSUS PLANCK Miguelito Sabotage portada

Miguelito Sabotage no es un héroe, ni siquiera un mártir. Es el tipo que ha aguantado demasiado y decide no hacer nada. En una sociedad que lo ignora, lo explota y lo culpa, deja que todo estalle. Trabaja en una joyería, y cuando entran a robar, se queda de brazos cruzados. ¿Para qué jugarse el tipo por un sistema que nunca le ha tendido la mano? Desde ahí se construye este tema: como un grito silencioso que se niega a seguir el juego.

“Miguelito Sabotage”: un sonido crudo para una historia sin adornos

La canción nació en un viaje a Lisboa, en un bar de conciertos llamado “Sabotage”, donde Txema y Pesto dieron forma a esta historia. De aquel garito surgió algo más que una anécdota: una canción que suena como una declaración de principios.

A nivel musical, “Miguelito Sabotage” apuesta por la contundencia sin artificios. Desde el arranque, el tema se apoya en un riff principal en compás irregular 7/4 que marca un ritmo poco convencional pero hipnótico. Con un enfoque minimalista, los madrileños apuestan por lo instrumental sin descuidar el mensaje. La letra, certera, es casi un susurro de resistencia:
“Suena el cascabel, ya nadie viene a salvarme / solo quieren quilates que enseñar”, canta la voz de Txema, afilada y contenida, como si hablara desde un rincón oscuro de la ciudad.

Y cuando parece que la canción se acomoda, todo se rompe. Un solo de guitarra psicodélico y expansivo divide la estructura en dos partes, como si la historia de Miguelito también cambiara de rumbo. Ahí se siente la rabia contenida, el deseo de volarlo todo por los aires: “quiero hacerlo todo explotar”.

LAPSUS PLANCK Miguelito Sabotage promo

Lapsus Planck: una banda con discurso propio

La producción corre a cargo de Bernardo Calvo en el Estudio B, un nombre que ya ha trabajado con pesos pesados de la escena independiente como Carolina Durante o Camellos. Y se nota: el sonido es limpio pero crudo, sin adornos innecesarios.

Para quienes aún no conocen a Lapsus Planck, este puede ser el punto de entrada ideal: rock directo, personajes con fondo y letras que no se pierden en la metáfora. Actualmente, la banda forma parte del proyecto Ensaya Carabanchel y se prepara para subirse al escenario del Wizink Movistar Arena el próximo 12 de julio, un paso importante en su creciente carrera.

Con “Miguelito Sabotage”, Lapsus Planck no solo presenta una gran canción: da vida a un símbolo, a ese antihéroe que todos llevamos dentro cuando sentimos que el sistema nos ha fallado. Y lo hace sin heroicidades, solo con la verdad cruda. Y riffs, por supuesto.