Hipergéminis vuelven para desplegar una nueva página de su universo sonoro. Tras la publicación de su primer volumen, la banda formada por Beto (voz), Kobbe (batería) —ambos también integrantes de Niña Polaca—, Samu (bajo) y la reciente incorporación de Jimmy Torres a la guitarra, presenta “Hipergéminis Vol. II”: un EP de tres canciones que funciona como un viaje emocional continuo, pensado para escucharse de principio a fin, casi como una pieza única. ç

Lejos de buscar el impacto inmediato o la canción-tendencia, Hipergéminis apuestan por una escucha profunda. La banda trabaja los matices, las capas sonoras y las atmósferas que envuelven las letras, que conservan un carácter introspectivo y honesto, casi confesional. Las voces, levemente quebradas y humanas, parecen emerger desde el interior de quien atraviesa lo que canta. El disco ha sido producido por Iñigo Bregel (Los Estanques), una elección que se siente natural dadas las inclinaciones psicodélicas, detallistas y orgánicas del sonido del grupo.
Un viaje emocional en tres actos: “Hipergéminis Vol. II”
La apertura llega con “Pose Luna”, una pieza que se despliega como un arrullo inquieto. “Tumbada en pose luna, te rasco la cabeza, me miras con extrañeza”, canta Beto, sosteniendo esa cercanía frágil que se rompe en la misma frase en la que se intenta proteger. El tema captura un gesto cotidiano convertido en refugio emocional, un consuelo que se quiere y se rechaza al mismo tiempo. La instrumentación se mueve suave, envolvente, con una calidez que se desgasta a medida que avanza la canción, como si el abrazo se fuese aflojando.
Le sigue “Anabella”, un retrato de fascinación y pérdida en un mismo movimiento. La figura que da título al tema aparece envuelta en luz, misterio y un magnetismo irresistible: “Ya me terminas de hechizar, Anabella”. Aquí, la banda despliega una cadencia más abierta y melódica, con una guitarra que respira y dibuja contornos. Es una despedida dulce, pero también irremediable; una canción que mira a lo que se escapa sin luchar por retenerlo.
El cierre lo marca “Aeterna”, corazón emocional del EP. Es la pieza donde el viaje estalla y se repliega, donde aparece la herida y su sanación parcial. “Y si pudiera volver, sería más leal y más valiente también”. El tema abraza la vulnerabilidad sin dramatismo exagerado, dejando espacio a la contemplación. La producción crece sin saturar; hay luz, hay aire, hay duelo y transformación.

“Hipergéminis Vol. II” es un paso más en la madurez del proyecto: paciencia para construir, valentía para exponerse y claridad para avanzar. Las influencias están presentes, Pink Floyd, Supertramp, Charly García, pero no como citas, sino como herramientas para llegar a un lenguaje propio.
El grupo presentará el EP el 26 de noviembre en Café Berlín (Madrid), una fecha que promete no ser solo un concierto, sino la invitación a participar en este viaje desde dentro. Entradas ya disponibles.