Sienna desató la magia en la Sala El Veintiuno de Huesca el pasado 18 de octubre de 2025. La cita formó parte del Trance Tour 2025, con el que el artista valenciano ha recorrido el país durante dos años sin publicar nuevo material. En esta recta final de gira, demostró una vez más su conexión con el público a través de la honestidad, la sensibilidad y la energía que caracterizan su directo.

Sienna Trance Tour El Veintiuno

La cita en la sala El Veintiuno de Huesca, que celebra su 15º aniversario siendo referencia indiscutible de la música en directo en Aragón. Un lugar emblemático, por el que han pasado algunos de los nombres más importantes del panorama nacional y el escenario en que debuta Sienna en la ciudad. Con el cartel de entradas agotadas, la expectación y el ambiente por ver al valenciano eran altas.

A las 23:00h, la sala estalló en aplausos. Sienna apareció entre luces rojas y verdes para arrancar con “Fuera”. Desde ese primer acorde quedó claro que sería una noche intensa. Le siguieron “Como un animal” y “Cristales”, con una interpretación poderosa y llena de matices. Su voz sonaba firme, vibrante, con una energía que se extendía por toda la sala.

Con “Solo te noto a ti” y “Se me para el tiempo”, el ambiente se volvió más íntimo. El público muy entregado canta y escuchaba en silencio cuando el tema lo requiere. Luego llegó “Clímax final”, que devolvió la electricidad al escenario y provocando el baile entre los asistentes. Entre canciones, Sienna habló con sinceridad contando que ha sido un año duro en lo personal. Así mismo, anuncio que pronto habrá nuevo disco y que los primeros adelantos llegarán en enero. Comentó que el nuevo trabajo busca un equilibrio “entre las guitarras de los primeros discos y la vanguardia que caracteriza a “Trance”.

Sienna y el público de Huesca: una comunión perfecta en El Veintiuno

El concierto continuó con “Un poco cabrón”, “Podría parar de pensar” y “Como dos cometas”. El público bailaba y coreaba cada verso, disfrutando del momento. En “Creía que era eterno” y “Tengo que soltar”, Sienna bajó el ritmo y mostró su faceta más vulnerable. Su equilibrio entre la fuerza y la sutileza revela un profundo respeto por la música y por quienes lo escuchan.

Uno de los momentos más especiales llegó con “Los insensatos”. El artista se bajó del escenario y la interpretó entre el público, solo con su guitarra. La sala quedó en silencio absoluto. Su voz, que encuentra en este momento un espacio en el que demostrar su poderío, llenó cada rincón creándose un momento muy emotivo. Fue un instante íntimo y sincero, un diálogo sin palabras entre Sienna y quienes lo rodeaban.

De vuelta al escenario, retomó la energía con “Quiero que aparezcas aquí” y “La cabeza y el juicio”, canciones que llevaba mucho tiempo sin tocar. “Me apetecía regalároslas esta noche”, dijo antes de arrancar con ellas. “Al pulmón y a los huesos” y “El simulacro” mantuvieron la intensidad, antes del estallido con “La ley de la atracción”, que hizo vibrar de nuevo toda la sala.

Un cierre a la altura de una noche para el recuerdo

Llegamos al final del concierto pero Sienna todavía guardaba sorpresas. Presentó “Bendice”, un tema inédito, otro regalo para este final de gira, que el público recibió con entusiasmo. Y como no podía ser de otra forma para la despedida el valenciano guardaba algunas de sus infalibles y más esperadas canciones: “Una presa que atacar” y “Épico y mortal” . La locura en la sala esta desatada, llega el momento de despedirse y Sienna lo hace así: “Esto no es el cielo, pero con vosotros lo ha parecido muchísimo”. A continuación suena “Esto no es el cielo” que termina de prender fuego a la sala demostrando porque es uno de sus grandes éxitos.

En su primera visita a Huesca, Sienna dejó una huella profunda. Mostró que su música va más allá del directo y que su forma de cantar e interpretar crea un estado compartido con el público. Aunque el Trance Tour llegue a su fin, el trance de Sienna, ese espacio entre la calma y la emoción, seguirá resonando durante mucho tiempo en quienes lo vivieron.