Natalia Lacunza corona el Fulanita Fest 2026, un refugio de pop confesional y visibilidad LGTBIQA+

Natalia Lacunza en el Fulanita Fest 2026

Natalia Lacunza en el Fulanita Fest 2026. El festival traza su propia cartografía y cierra su cartel con Natalia Lacunza. En un panorama musical que suele primar lo predecible la confirmación de la artista navarra para el sábado 30 de mayo es la pieza que termina de ensamblar un ecosistema de resistencia cultural en Fuengirola.

Con su álbum N2STAL5IA (un artefacto de pop que transmuta la vulnerabilidad en belleza política), Natalia Lacunza se une a una nómina de soberanía femenina donde la sofisticación de Violeta, el empoderamiento de Jennifer Cooke y la maestría de Fangoria y Chanel dictan las reglas. Lo que se despliega aquí no es solo una sucesión de directos, sino un manifiesto de orgullo que sitúa el cuidado de las genealogías diversas y la identidad LGTBIQA+ en el centro de la pista de baile.

El Fulanita Fest 2026 termina de perfilar su fisonomía emocional con la incorporación de Natalia Lacunza, una artista que ha sabido transformar la vulnerabilidad en un lenguaje de resistencia. Su confirmación para la jornada central del sábado 30 de mayo en el escenario Marenostrum Fuengirola no solo cierra el cartel, sino que dota al certamen de una profundidad lírica necesaria en el pop actual.

La intérprete navarra acude a la cita con N2STAL5IA bajo el brazo, un segundo álbum que funciona como un herbolario de ausencias y reconstrucciones. A través de sus cortes, Natalia Lacunza habita un lugar donde el R&B se ralentiza hasta volverse confesión y la electrónica se vuelve atmosférica para cobijar un mensaje de honestidad brutal. Con ella, el festival se reafirma como un ecosistema donde la música deja de ser un mero producto para convertirse en el bastión de la visibilidad LGTBIQA+ más sólido y necesario del continente.

Natalia Lacunza en el Fulanita Fest 2026

Natalia Lacunza

La presencia de Natalia Lacunza en este epílogo de confirmaciones dialoga a la perfección con una nómina de artistas que entienden el escenario como un espacio de soberanía estética y política. El sábado 30 de mayo, el cielo de Fuengirola será testigo de una colisión de identidades que va desde la sofisticación cosmopolita de la neerlandesa Jennifer Cooke (primera dama de Hexagon y voz del empoderamiento global) hasta el pop operístico de Violeta.

En este tapiz sonoro, la maestría arquitectónica de Fangoria y la pulsión rítmica de Chanel completan una jornada donde el baile se erige como la herramienta de visibilidad más poderosa de nuestro tiempo. Es una apuesta por la excelencia que rehúye las etiquetas fáciles, transformando el entorno marítimo en un espacio seguro donde la disidencia sexual encuentra su propio reflejo y una voz colectiva innegociable.

Esta filosofía de excelencia se refleja también en el minucioso trabajo de Bosska, responsable de toda la imagen del festival. Bosska asume una vital importancia en el evento al dotar a la cita de una identidad visual única y reconocible a través de su labor en el look & feel, cuidando con maestría el arte de una propuesta que busca la coherencia estética en cada detalle.

Fulanita Experience

Más allá del clímax melódico, la propuesta se expande en la denominada Fulanita Experience, una semana de convivencia que habita Fuengirola del 25 al 31 de mayo para consolidar un manifiesto de cultura lesbiana y diversa. El relato comienza el jueves 28 de mayo con la Muestra de Artistas Andaluzas, una oda al talento de raíz y alumbramiento femenino en el Puerto Deportivo. El viernes 29 de mayo, los muros históricos del Castillo Sohail se dejarán embriagar por la electrónica de vanguardia y la herencia de la copla que traen Aiko y Laura Gallego, escoltadas por las sesiones de Lunnas DJ, Cori Matius, Mery Martín y Adame.

Esta cartografía de orgullo se nutre también de un ciclo de cine LGTBIQA+, jornadas deportivas y el espacio Fulanita Fest en Familia. Este último rincón se postula como un lugar seguro diseñado para proteger y dar valor a la historia y el linaje de las familias que no encajan en el modelo tradicional, celebrando su capacidad de prosperar y mantenerse unidas frente a las presiones sociales. Es, en esencia, un reconocimiento a la fuerza de estas estructuras diversas, validando que cualquier forma de amor y crianza es legítima y merece un entorno de ocio libre de juicios.

Domingo de catarsis

El festival se despedirá en un domingo de catarsis, sol y hermandad. La Fiesta Brunch de Clausura del domingo 31 de mayo convertirá de nuevo el Castillo Sohail en un ágora de celebración con la icónica Gran Paella Bollera. El ritmo de Maruja Limón y las texturas de la electrónica de Sofía Cristo, Claudia León, Bailaferias y Flashback Dls pondrán la nota final a una edición que ya no es solo una cita musical, sino un acto de belleza colectiva y orgullo político.

Con la inclusión de Natalia Lacunza (esa voz que convierte la melancolía en un refugio luminoso), el Fulanita Fest clausura su programación definitiva consolidando un equilibrio perfecto entre la sensibilidad del indie de autor y la militancia social, cifrando así una de las crónicas más urgentes de nuestra cultura contemporánea.